Aunque el insomnio únicamente suele concebirse como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas:
- dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial, el más común de los tres)
- despertares frecuentes durante la noche (insomnio intermedio)
- despertares muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal)
Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día. Varios son los determinantes de este trastorno de sueño. Factores como el estrés, la elevada activación del organismo o la depresión son relevantes .
SUFRO DE INSOMNIO, NO ES NADA LINDO.
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